lunes, 12 de septiembre de 2011

POSTALES BERLINESAS

QUERIDA  MENTIROSA:
Resulta indescritible decirte como el tiempo  que pasa deja huellas de sol, saliva y más que todo de muchas mentiras que los seres humanos acostumbramos a decir para que se transformen en verdades. Bueno , los dictadores de todas las tendencias siempre practican la estrategia de "la mentira hecha verdad". 
Antes de nacer fuí poco deseado y convertido en palabras de "aborto" religioso, que las falsas oraciones debían curar, pero luego de mi nacimiento , rodeado de siete tías , mujeres que alimentarían con "sopa y seco"  el estómago de Aureliano Buendía en una Barranquilla , llena de prejuicios y alerta bajo la capa "protectora " de un "dios" que catiga con "vara ,fuego y cenizas" , luego vino la humillación "la Buena Educación"en un colegio católico , contrario a nuestras escondidas y conversas raíces JUDÌAS que se eliminaron entre cambios de nombres , pero que quedó en familia como un tabú . Vinieron entonces los castigos de un hombre frustrado y su machismo cruel e intolerente al ver ante sus ojos UN MARICA , inteligente, pero MARICA. Sensible, pero débil en su voz, en su caminar ,en su trasero voluminoso y provocativo que despertaba "raros pensamientos sexuales" ante la mirada de los machos de la cuadra.
"DEBES SER MÉDICO; INGENIERO; ODONTÓLOGO ; NADA DE PAYASADAS ... MARICADAS, QUE ERES UN HOMBRE". Pero por ser actor imnanto me revelé contra un colegio en donde muchos hijos de familias ricas compartían sin hablarme un lugar bajo el sol ardiante de una ciudad bañada por el Río Magdalena que en su apurado encuentro se desliza hacía el Mar Caríbe. Mi endermedad debía ser surada, vinieron las visitas a psiquiatras, brujos, y cuanto curandero pasaba a tocar la puerta de una casa descuídada por una tía a la cual todo el mundo robaba, desde su juventud, sus sueños, hasta dejarle incapacitada con hijos de otras hermanas que ocupaban un lugar en su hogar , siempre con AMOR, sin reclamos ,ni reproches. Por ello la llamaban !LA BOBA!, mientras mi madre tocaba la puerta de los deudores que no querían pagar los prestamos adquiridos y cuyo capital  había sido entregado por LA BOBA. 
Posteriomente llegó mi destape, mis palabras, oprimidas unas , mi SIN SALIDA otras, mi pared sin dibujos, sin color, en un lugar en que los colores vibran cada instante, todo era gris.Tuve que salir con el rabo entre las piernas escondiendo  mi condición y sobre la cual por tabú , nadie me ayudó en mi "FAMILIA DADA".
Mi seguridad , mi camino ,lo escogí yo , con mis cinco sentidos, que cada momento ejecuto y con el cual he ido mucho más lejos que oraciones repetitivas y falsas creencias "de la boca pa fuera". 
Mi paso por Caracas fue la luz de mi independencia, el libro no leído, el reconocimiento como SER HUMANO, la universidad en la cual me desplazaba como en casa, como la casa  que nunca tuve en Caracas , dada mi pobreza finaciera y apoyada por familias venezolanas que simpre me abrieron las puertas  y con ellas el corazón que nos une hasta hoy. Mi familia colombiana, barranquillera, cartagenera, nunca me llamó por telefono o me escirbió una carta para establecer mi existencia, solo una, "LA BOBA" , la que simpre con su palabras permanace en mí, alejandóme cada vez ma´s de una madre insoportablemente TERRORISTA CONTRA LA TOLERANCIA HOMOSEXUAL" , pero como ser humano, aprendí a ignorar , casi 30 años, casi mi vida entera la manipulación de ser me persigue como  sombra ajena y rara, consecuencia de su dolor soy, yo, por nacer, por percibir en que mundo vivía ... sigo preguntandome POR QUÉ LA GENTE OLVIDA? YO NO.

1 comentario:

Samuel Whelpley dijo...

Nada peor que el deber ser: "Debes ser medico, debes ser buen hijo, ser exitoso, buen padre, buen ciudadano, debes cumplir las expectativas de tus padres o abuelos" "Ah, y nada de maricadas, antes un hijo ladron que un hijo marica". Algunos, como tu, viajaron a otros aires, buscando "poder ser el" como dice una cancion de Serrat y se te reconoce tu valentia. Eso se llama valor. Y yo te lo reconozco, con los años he entendido que los que se van tras tu libertad y tus sueños, no merecen sino mi admiracion y respeto. Mis respetos, pues, Fernando.