martes, 18 de marzo de 2014

PRIMAVERA EN HIELO

Berlín y Alemania no tenían desde hace casi 150 años un invierno relativamente "cálido", sin grandes catástrofes y con muchas protestas y más empleados que disminuyen sus números en las listas de desempleo oficial. Sin embargo, éste invierno moribundo deja el comienzo de una crisis anunciada, entre Rusia y todos los estados opuestos a lo que pareciera ser la NUEVA RUSIA, sin dejos de vientos siberianos y con bastantes minerales de los cuales es Europa y Estados Unidos de Norteamérica, son  más que dependientes, (casi)  socios comerciales estando conscientes que vivimos entre nieve con flores primaverales marchitas.
Europa se mira así misma como fuente de seguridad social, de justicia humana y en muchas dependencias e instancias llena de burocracia e influencia en el  mercado global,  las ventas y compras de armas que empañan su labor, al señalar a Rusia como "invasor". La historia reciente de la humanidad, deja huellas de guerras, de abandono cultural, de poco interés por conocer de fondo como es Rusia desde la caída del Muro de Berlín, sus frustraciones colectivas se han convertido con el tiempo y las ganancias por ventas de gas y otros minerales en una nación con decisiones comerciales de influencia mundial pero de poca pluralidad política amenazada por un aparato represivo que recuerda a una muralla metálica soviética con fotografías de Stalin de fondo.
Muchos protestamos contra Rusia ante sus discursos unísonos de "retomar el camino Soviético", en donde los homosexuales son una plaga casi un "Crimen y Castigo " de Dostoyevsky  y las voces opositoras son "fascistas" que desean  "destruir" la fuerza del HOMBRE FUERTE DEL KLEMIN , con baladas eufóricas y mucha vodka de por medio. Pero Europa no tiene ni tuvo mucho interés más allá de sus fronteras culturales dejando de lado el mundo ESLAVO y sus seguimientos políticos desde 1989. Por ello asombra ver partidarios eslavos que reafirman la presencia rusa en sus territorio, dado el llamado sanguíneo de las culturas eslavas potencialmente pisoteadas entre siglos y poderes regionales por Europa Central y su apuro por "impartir democracia á la Europea".
El mundo se debate entonces entre meteoritos, tsunamis , terremotos y guerras en cada esquina del planeta con heridas que no sanan con tiempo limitado ni garantías propias de cada estado. Vivimos alejados del deseo universal para compartir el aíre, agua y todos los recursos que más que menos hemos sabido usurparle a la naturaleza sin ninguna visión para respetar sus ciclos vitales. Nos encarcelamos entre los debates arrogantes y perniciosos de personalidades moribundas que desde sus lechos de muerte aún tienen poder real en sus naciones.
Europa se ausenta de sus principios de respeto mutuo y se encamina peligrosamente hacia el sendero inesperado de la improvisación con sus consecuencias graves. Es inminente que los ciudadanos reclamen en Bruselas sus lugares como parte de un sistema deseado por muchos, mejorando con paños calientes , pero de profundas heridas humanas e históricas aún no solucionadas.
El diálogo es y será un camino humano para entendernos mejor, pero la prepotencia humana enferma éstos deseos y puede convertirse en "carne de cañón" para guerras que nadie desea ni sustenta cuando su hogar se desmenuce entre cenizas.

domingo, 2 de febrero de 2014

REMITENTE CONGELADO

Los vientos de Siberia revisan  los buzones de cada casilla berlinesa, sólo por una semana , congelados por el pivilegio de consevar los huesos mestizos entre la nieve o quizá al un  dar mal paso no se revitalizan las ganas por dejar las cobijas frías, el amor está ausente y sus pies evaluan otras temperaturas acarreadas por el trabajo, no por placer.
Berlín no descansa por cubrir sus tejados de nieve y mucho menos las noches se evaporan entre las estaciones de tranvías, metros o buses. Quizá para el visitante es un deseo , para el habitante es parte de su cultura ciudadana. Luego del trabajo , de las narices tupidas por el catarro , del encierro dominate , viene la diversión que cada local ofrece a cada quien, como pago adicional por su frustración matutina o vespertina de labor remunerado. Miro las rutas del delirio colectivo y las esquinas son bares andantes que se preparan para el gran fín de semana. Festivales de cine , moda, computación o derechos huamanos tambien tienen movimientos claves en ésta capital en donde los arriendos superan el sueldo mínimo de un empleado , pero en donde toda diversión sin costos también es posible, dependiendo como y con quien se pretende celebrar.
La Metrópolis de Friz Lanz no es fantasía , pero tampoco es un retrato actual, sin embargo todos nos movemos entre la culpa de vivir como queremos y la responsabiliad al formar parte de una cadena de producción en serie , no imprta que y cómo, es la respuesta , nos las respuestas. Somos cadaveres vivientes que por egoísmo colectivo amenazamos nuestras fantasías y torturamos las noches con planes irrealisables , pero por lo menos cambiamos las 24 horas y somos contradíctorios como todos podríamos ser.

jueves, 26 de diciembre de 2013

domingo, 15 de diciembre de 2013

VIGENCIA MENTAL Y VENTA PROHÍBIDA

Berlín amanece entre neblina de pensamientos y el silencio que nadie rompe, mientras las panaderías que aún sobreviven en lo que fue la capital de la República Democrática Alemana, un mito que sobre vive entre coches para bebés  y madres que aún no definen su entrega total a la maternidad y sus pensamientos se entre mezclan con sus realizaciones profesionales y maridos que frente al televisor ven correr a once hombres contra otros once varones , detrás de una pelota o bola llena de poder económico , mientras los patrocinantes invitan al consumo de bebidas poco deportivas. La ciudad se apresura hacia un final de año asegurando que la nación se mira en su espejo para definir su futuro próximo en una Europa que se define entre protestas, anexiones financieras, imposiciones personalizadas y alejadas de Bruselas.
La tolerancia de Berlín tiene sus raíces históricas, aquí  existió hasta 1989 una línea minada por ideologías que se ahogaron en sus propios ríos personalistas y sus interpretaciones humanas como sucede con todo lo que los humanos catalogamos, clasificamos y definimos de acuerdo a nuestros intereses. Aquí por donde al caminar se encuentran los pasantes con placas  y nombres de personas que se esfumaron entre cámaras de gas , aquí por donde todos los días parece otro día, dependiendo de la ubicación, la ciudad es a veces una aldea global con caprichos de sus habitantes que solemos transformarla, viendo cuanto crece, multiplicando con sus generaciones,  sus  pensamientos y acciones cómo será Berlin en 10 años.
Al pasar un fin de semana , como visitante , pensé que sería un sueño vivir cerca de la tumba de Bertol Brecht . pasearme entre la Universidad Humboldt , tocando los pasa manos que Albert Einstein y Marie Curie tocaron, respirar el anonimato que califica a la capital. Quien a Berlín llega y espera demasiado sin abrir sus ojos , puede ser aburrido, quien por otra parte actúa en su movimiento particular  y su temperatura interna es capaz de amarla entre sus venas cotidianas y su altanera respuesta a cada pregunta.

lunes, 25 de noviembre de 2013

BERLIN: ENTRE VIENTOS SIBÉRICOS Y ARCOIRIS INESTABLES

El primer centro de familias  (para parejas de lesbianas y homosexuales con hijos) en Alemania , existe desde el fin de semana y con él , la pregunta de siempre, qué tan tolerantes son los políticos y sus caducas definiciones de FAMILIA, la implementación de leyes que beneficien a parejas del mismo sexo, no es una realidad tangible, a pesar de los pagos de impuestos, deberes y más obligaciones que exige el estado para sus habitantes no concuerda con sus beneficios como ciudadano. La doble moral del gobierno que encierra en sus filas a homosexuales y lesbianas con cargos importantes y decisivos desde hace dos décadas , no agilizando los derechos civiles de quienes convivimos como humanos un espacio geográfico , llamado ALEMANIA.
Tanto "Die Grünen" (Los Verdes), como Die Linke (La izquierda) o la SPD (Democracia Social Alemana) apuntan muy lejos para apostar por cambios civiles que los grupos minoritarios reclaman , sin fuerzas suficientes para beneficiar las posteriores generaciones de hijos y padres que deambularán en el futuro próximo y sin legalidad en un mundo instantáneo. Las uniones civiles en Alemania de homosexuales y lesbianas no le permite tener derechos básicos , como ocurre en una unión heterosexual, mientras  desde Berlín, se grita justicia para el resto del mundo, una implementación que en casa aún falta, quizá porque las nuevas generaciones de los afectados, son apáticos a manifestarse en contra de tales hechos que mantienen reflejos claros en un país con consecuentes críticas a su modelos políticos, sociales y culturales. Alemania apenas reconoce que es un país de migraciones, poco habitado, poco REPRODUCTOR de genes y existencias vitales para su futuro. Berlín no evoca las decisiones de sus ciudadanos y sus cambios desde la última elección para parlamentarios y cancillería, demuestran que hay divorcios claros entre los políticos y los ciudadanos, pero tampoco hay claras propuestas de los grupos civiles afectados como ocurrió en su pasado cercano. 
El galope de entidades por adquirir reconocimientos públicos no son definiciones claras de sus aceptaciones públicas, los alemanes retroceden en su legalidad y sólo las  metas conjuntas pueden catalogar más tolerancia social en un país que fuera de sus fronteras se define como "democrático y defensor de los derechos humanos" y en casa aún no define sus políticas culturales , aceptando sus diversidades humanas y la de sus habitantes. Todos los partidos políticos en Alemania funcionan de acuerdo a las olas personificadas por sus líderes y ausentes de cambios fundamentales en un mundo que vive a diario constantes cambios climatológicos , en un mundo que diversifica informaciones , pero no profundiza en acciones lo que  en silencio reclamamos desde  un reproductor de ideas pero cercanos a acciones organizadas para proteger los ciudadanos en general.

lunes, 28 de octubre de 2013

POR LA PUERTA DE ATRÁS

Afortunadamente en Berlín no existen  cachifas (preposición despectiva que se utiliza en Venezuela) o sirvientas (despótica palabra usada en Colombia)  y mi mamá no tendría posibilidades de trabajar aquí , a menos que fuese en un consulado o embajada, recordando que cada empleado en Alemania además de pagar impuestos tienen el derecho después de seis meses a un seguro de desempleo.
 La discriminación no es sólo un hecho real sino palpable, en una ciudad llena de extranjeros que deben tapar sus bocas al ver la vida sin pre -conceptos moralistas que desfilan ante sus perplégicas miradas. Berlín fue en los "alocados años 20´s"centro liberal , en donde artistas de cualquier lugar que llegara enfilaba, las noches interminables de la capital prusiana y ésto no ha cambiado , sólo la moda, el servicio instantáneo de comunicación , las guerras pasadas, las divisiones políticas y geográficas y el símbolo de unas calles que cambian de acuerdo a necesidades reales y ficticias,  son retrato de una urbe con muchas caras. Entrar a un supermercado o un mercado del barrio que ofrece alimentos regionales es tarea de cualquier ciudadano, nadie compra en exceso a menos que tenga un negocio de re-venta, el alcohol , el tabaco y los productos ecológicos conjugan un espacio conjunto en cada vitrina.
Alguien me preguntaba si el racismo en Berlín es cómo ver una fotografía del Tercer Reich y Hitler, alado por masa de migrantes que vamos directamente a Campos de Concentración, o como me ven los alemanes y si me observan como no suficientemente ARIO, mestizo sin clasificación?, cómo es la vida de un ser humano ligado a otro idioma y cargado de otra cultura?, mi respuesta es entender primero al SER HUMANO hecho en todo el mundo similar y catalogado por "RAZAS,COLORES e IDIOMAS", ello y sus separación recurre a el empecinante hecho de querer ser diferentes a otros, si ser nosotros. Los berlineses y por ello me siento a gusto aquí, son altaneros, hablan sin tapujos y tiene un particular humor que para muchos es cruel, pero entendiendo la historia de la ciudad, sus habitantes son reflejo de su creación. El silencio de la ciudad es un disfrute para los que venimos de vidas sin privacidad , un lujo que el vecino no te salude ni sepas que hizo o hace en su vida, el saludo es parte del estado de ánimo y no un hecho de "ser o no educado", es expresarse sin parámetros formalistas, algo difícil de entender para  los bogotanos , mientras que para un caribeño podría ser entendible y sin traducciones simultáneas. El racismo berlinés existe y algunas veces entre extranjeros, llevando a esconder como un ruso escupe al ver pasar a un homosexual o un turco se expresa en sus lengua al ver un judío con kippá sobre su cabeza, mientras que para el berlinés, su interés sería probar las nuevas olas culinarias y no le asombra lo nuevo, compartiéndolo si lo desea y siendo parte del cambio de la ciudad que tiene, a veces un tanto apático, pero alegre ante la vida y más si es con cerveza en mano en medio de la calle o después del trabajo.  Algunos no quisieran trabajar y de hecho es la ciudad con más alto desempleo en Alemania, en dónde más almas solas viven y la moda es una pregunta y aceptación individual sin compromisos claros, pero alejados de los extremos políticos y cercano a probar las tentaciones que la vida ofrece en un país agobiado por la vida laboral y la producción eficiente.
Muchos berlineses ignoran que Albert  Einstein, Max Reinhard, Fritz Lang o Josephin Becker vivieron entre el Spree y el Havel, ríos que bañan la ciudad y sus fronteras naturales, otros como Alexander von Humboldt nació junto a su pasión por los viajes y la investigación botánica en Berlin. Las situaciones de cambio natural y forzado no terminan con esa particular forma, mezcla generacional y locura estable, perenne  voz que retumba del berlinés...

lunes, 21 de octubre de 2013

CUANDO LAS MENTIRAS NOS ACOSA Y LAS EXPLICACIONES NOS DERRUMBAN

Mito manía es un privilegio que no tienen los animales y muchos menos las plantas, éstos seres vivientes no necesitan Internet para reafirmarse como los egocéntricos seres humanos que corremos a mentirnos en le espejo de las figuras que reproducimos, siendo creadores de nuestro propio veneno encadenado por la provincia global que somos.
los berlineses se cuecen entre divertidas formas de trabajar y beber entre pausas las cervezas que el cuerpo pide con sus respectivos frenos sociales demarcados por los horario 24 horas al día. A diferencia de los latinos que necesitamos explicaciones para toda pregunta sin significados y discutimos sin final nuestros baños epidérmicos de mentiras, casi siempre enmarcadas por religiosas formas que los verdaderos pensamientos individuales que arrastramos desde la colonización y el enorme CASTIGO y PERDÓN que no deja avanzarnos entre los ríos amplios del mundo viviente.
A los alemanes les acompaña el miedo por su pasado reciente y las bombas emotivas que envuelven hasta hoy sus consecuencias, pero despiertan sabiendo que todo error puede ser un aprendizaje para resolver sus preguntas, mediante respuestas reales, esas que el ser humano ve, respira, aprende, escucha y vuelve a golpearse, como todos los seres humanos, diferenciados culturalmente ante esas inquietudes elementales que nos rodea el cerebro, nos aprieta y el corazón y nos explota las decisiones. La raza humana suele entonces marcar fronteras , asombrarse ante las simplicidades y parecidos del otro ser cultural y vivir en un barrio que demarcamos nosotros.
Internet nos envuelve entre las cadenas  que nos aparta de las realidades de 24 horas y los cambios del rostros desde que nos levantamos de la cama hasta el momento que volvemos a ella con miles de acciones vividas ,pensadas o por realizar. Ninguna empresa cinematográfica prometa tanto futuro como las cadenas sociales en el  maravilloso mundo del pensamiento instantáneo, sin necesitar calendarios, fechas de cumpleaños  o llamadas impertinentes, todo se convierte en mentiras que suelen aceptarse como verdaderas teorías casi comprobadas por una cadena que hoy facilita las tecnologías domésticas.
Los deseos por vivir entre el frescor del viento otoñal, veraniega las amplias calles de Berlin con ojas secas y 19 grados que cada humano observa en silencio , ése tremendo y acallado movimiento de los pasantes sonrientes y altaneros que cerveza en mano nos ayuda a sentarse, a describirse y analizarse sin alcohol o un tabaco de marihuana que relaja aún más las tilas , acostumbradas a ése maravilloso olor que los europeos razonan, fuman con 17 años y odian al apropiarse el cuerpo de sumas de calendarios y cadenas de oros que los cuellos tenían destinados a imágenes  de aborígenes , pre-colombianas o watusis colores que Kunta Kinte conocía. Igualmente que los revolucionarios que orinaron en las esquinas de las universidades latinoamericanas y hoy implementan crisis  bajo "nuevas religiones , como dioses, como imágenes que lideran sus existencias en repetidas mentiras".
cada individuo carga su cultura o vive su número significativo para ser feliz sin retos lujosos , sin maletas envueltas en plásticos de seguridad, sin arrogancia por cargar una identificación superior ni una marca de represiones humanas y sin azules para niños y rosas para niñas, aceptando la tolerancia infinita y finita que respiramos en una ciudad que no se ve como ombligo del mundo sino como parte del jardín incendiado que poblamos como planeta , un día más, un instante más  sin mentiras.