viernes, 21 de enero de 2011

LA CÁMARA DEL MAN

Trabajar delante y detrás de cámaras, es un trabajo facinante, pero en el que las responsabilidades no son tomadas muchas veces como acto creativo, sino producto de venta y consumo colectivo, ésto he aprendido en un país tán consumista como Alemania, en donde no gastar es romper la cadena del capitalismo correcto que practica todo el que vive aquí , aún cuando se auto-defina como opuesto al consumo, la ola lo atrapa. Para mi pareja Olaf, camarógrafo y fotografo de profesión que tubo que entender el mercado occidental , (dado por su procedencia ), nacido y crecido en un Berlín de la desaparecida "República Democrática Alemana" la creatividad era un acto natural de protesta cotidiana, pero en la actual nación que se jacta de ser "socialmente justa" un extra que participa en el rodaje de una película o comercial de televisión no existe un sindicato protector que ampare sus derechos, la noticia no es nueva ,pero el problema sí. Esto indica que no todo lo que brilla es oro y que todo lo que se come tiene veneno en su contenido final.
Berlín se colca en la capital más barata de Europa e implica que los costos en la producción y post producción en todo lo que se produce visualemnte, para consumo humano, simplifica los presupuestos, pero no llena los requisitos de compromiso real con el trabjo de muchos artistas que no entendemos muy bien la cara oscura y maléfica del mal pagado trabajo de rellnar huecos humanos que necesitan los productores arrogantes que llegan a ésta ciudad y utilizan los medios subjetivamente ,aparados por los euros que multiplicarán sus capitales, mientras los creativos jóvenes y no tán jóvenes, se enfrentan en su lucha diaria por sobrevivir entre el lujo de la vida.
Las nuevas reglas deben definirse,pero los miedos a manifestarlo están latentes, haciendo de la situación un embudo natural de ganancias.

No hay comentarios: